La iluminación de las 12:30 me dejó ver lo que había sido en mis otras vidas, supe por ejemplo que fui una monja revolucionaria de la teología de la liberación y participé en diversas movilizaciones sociales; fui en la época de Moises, creyente de Baal, y seduje silenciosamente a la multitud para la construcción de Sadoma y Gomorra; fui también una mujer de la tribu de los bereberes, representé fielmente a mi linaje, me gustaba bailar en las fiestas y luego fui acusada de adulterio; fui también una especie de asesora o consejera política en la época de Jesús. Por supuesto, como muchos compañeros, no fui reconocida en el proceso de institucionalización de la iglesia.