lunes, febrero 26, 2007

A Leticia le gusta contradecir a todo mundo

... y decir por ejemplo que ama la depresión y la oscuridad cuando está frente a alguien feliz y lleno de color; o viceversa, decir que ama la felicidad y lo ligero cuando otro alguien, dice lo inmejorable e iluminador que resulta el estado catártico de la demencia y la introspección.

Pero no lo hace por el simple placer que resulta contrariar a todo el mundo, o por vanagloriar su estado de humor - en curso- al cual considera el más inteligente y revelador, sino porque simplemente es transformista, es como un camaleón, es su naturaleza (o antinaturaleza, según se quiera ver), entonces es capaz de hiper accionar la sonrisa o de suprimirla, según la expresión del interpelado; incluso su ropa puede cambiar de composición química, para llevar el atuendo de un morado oscuro al verde vida, todo depende de si se halla frente a una voz románticamente depresiva o frente a otra llena de fulminante felicidad…

Una vez sus padres, preocupados por lo absurdo que resultaban esos repentinos cambios, la metieron en un albergue para dementes, sin que pudiera escuchar ni ver a nadie, supusieron que así, sin referente alguno, no hallaría en qué convertirse, ni a quién contradecir, entonces se encontraría a sí misma.

Una flor extraña que nunca amanece con gotas de rocío...

flor extraña/1


No comprendo ni cómo llegó a mi casa, ni porqué tiene esa cabellera rojo chispeante que luego asusta, lo único que sé es que de repente me entran unas ganas locas de comérmela - se ve tan deliciosa.

miércoles, febrero 21, 2007



Was könte ich machen...?

Warrum muss ich, wieder mal, ins Ungewisse springen? Vielleicht das Leben wie ein Märchen ist, aber wo ist meine Fee, wo mein Held.

Es gibt keine Fee! Kein Held...

Ich hoffe nur, dass die Zeite mit die Antworten bringen.

jueves, febrero 15, 2007


Desde el exilio…


La taza de café, un frasco vacío, papeles, los grillos que han dejado de silbar.

Extraño... hoy la noche se ha llevado sus miedos, pero lo que no se lleva es luz que no se apaga.
A propósito de cultos paganos y días del amor…

Ni Freya, ni Venus, han podido reclamar su título para el ya tan usual “Día de los Enamorados”, es que el tal San Valentín, hace de las suyas llenando las calles de globos rojos, besos sabor chocolate blanco, caramelo en forma de corazón… y varios afortunados comerciantes, o microcomerciantes…

Freya y Venus, diosas paganas de la belleza, la magia, la lujuria, la sexualidad… conceptos que al pasar de los años, y con la mano del cristianismo, fueron refinándose, hasta concretarse en nuestro concepto de “Amor Romántico”.

Sin embargo, y a pesar de las huestes en contra de lo pagano, este par de Diosas siguen tomando ventaja al Santo, pues ellas son veneradas, de alguna u otra forma, no sólo una vez al año, sino una vez cada semana, ya que de sus nombres se deduce: el viernes del castellano, por Venus, diosa romana, y el Friday del inglés o Freitag del alemán, por Freya, diosa escandinava.

En fin... que de cualquier forma, entre cultos paganos y días del amor, nuestra sensibilidad ha sido tremendamente afectada, tanto, que casi no hay quien escape del furor del catorce de febrero, tanto para procurar un corazón de celofán, como para desdeñarlo al justificar tal desdén.

Y es que en realidad, eso del amor, y el deseo de localizarlo, es una locura amarga, o una locura de canela suave que revolotea en días como este.

sábado, febrero 10, 2007


Mis dulces 26.... ¡con gripa!

viernes, febrero 09, 2007

Conocí "El Parque de las Esculturas" cuando iba al jardín de niños, desde entonces me ha fascinado.


Charlotte Yazbek 1919-1989
Por cierto, mientras hacía las fotos un policía se acercó a contarme que por la noche las esculturas espantan, y que hasta una vez le hicieron un desastre en su cuarto desacomodándolo todo.

Yo no sé si esto sea cierto, pero lo que a mi sí me dió miedo, fue que el tal 'policía' me arrebatara la cámara, justificado por el "aquí no se pueden tomar fotos señorita...". En fin, un lugar fascinante que se encuentra por estos lares, en el lejano Cuautitlán Izcalli, Estado de México.


lo cierto, es que sé que volverá...


A mi gato le gustaba sentarse en el balcón de todos los días. Tenía rayos amarillos y ojos azul-blanco. Yo lo miraba como siempre al subir a mi departamento; entonces aquellas escaleras en forma de caracol me daban la impresión de verlo más de cerca, incluso hasta de poder tocarlo. Ahora estoy un poco triste, hace tiempo que él no aparece, quizá tenga que subir y bajar varias veces la escalera, con el propósito de increparlo, sólo así sabré si en realidad me ha abandonado.

jueves, febrero 01, 2007

Feuerer Butterfly/2


Estaba tomando el sol cuando me convertí en mariposa.