miércoles, enero 26, 2011

Conversando con el pájaro que da cuerda al mundo PRIMERA PARTE

"A pesar de ello, Kumiko y yo adaptamos nuestros cuerpos y nuestras mentes a quella nueva unidad, "nuestro hogar". Nos ejercitamos en pensar y sentir los dos juntos. Nos esforzamos en concebir nuestras experiencias individuales como "experiencias comunes" y en compartirlas. No hace falta decir que a veces salía bien y a veces mal. Pero disfrutábamos la novedad de aquella serie de pruebas y fracasos . Y si bien era cierto que entr ambos había enfrentamientos violentos, también lo era que éramos capaces de olvidarlos el uno en brazos del otro"

P. 237
Crónica del Pájaro que da Cuerda

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Todas las cosas son complicadas y simples a la vez. Ésta es la regla fundamental que gobierna el mundo –decía –. Y no debemos olvidarlo. Incluso las cosas que parecen complicadas – y que en realidad no lo son – tienen un móvil extremadamente simple: qué se está buscando, sólo eso. Y lo que llamamos móvil es, por así decirlo, el origen del deseo. Lo importante es seguir la raíz del deseo. Cavar en el terreno de esa complejidad que llamamos lo real. Seguir cavando de forma indefinida. Seguir cavandomás y más hasta el extramo de la raíz. Entonces… todo se aclarará pronto.

P. 239
Crónica del Pájaro que da Cuerda al Mundo.
Haruki Murakami

lunes, enero 24, 2011

Quetzalcoatl

Una más de las publicadas (hasta ahorita 2 am del 25 enero). Y esta fotografía que es de lo que más me gustó en el desfile del Bicentenario. - Bueno sí, sí... pudo haber sido mejor, más grande, más académico, más real. Ahora el festejo es ya casi innombrable... IMG_0464
Foto Caracol, es uno de esos espacios que quién sabe por qué te inquietan y no te dejan más que inventarte una historia, una posición en la cámara, un diafragma, un tiempo para llevarte a quién sabe pa dónde y para qué. Es una parte del nuevo Flickr PRO y espero pronto hacer el estreno mundial de este espacio jejj Mientras tanto va este adelanto.
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Musgo Mar, en Mazatlán Sinaloa, como a las 7 de la mañana
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De la Colección "Cuadros de Hotel" IMG_7340>
Cementery Trees, en Tecolutla, Veracruz
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Árbol Viejo ,en el Tajín, Veracruz
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Era flaca y linda y extrañaba los sueños y los vestidos de fango verde, y las lunadas de baile en un bosque lleno de hados y duendes de los antiguos tiempo; los extrañaba porque le habían acompañado tanto tiempo de ocio y de viajes a mundos inexistentes, sueños navegantes, con ballenas gordas llenas de dulces y juguetes incrustados. Pero para ese tiempo ya no estaban ahí, amenazaba todo con irse.


Y en su lugar le dejarían una oficina con fantasmas de ciencia, de físicas cuánticas aun irresueltas, de nostalgias de gusto, de alcoholes, de devaneo entre la bahía constante y el concreto de ciudades vividas, imaginadas, o de las que le (hubiera gustado) gustaría conocer.


¿Por qué en ese momento no tomó un autobús y se fue a alguna ciudad prohibida? O ¿por qué no continuó con la sed insaciable que se vaciaba a veces, con paseos sobre el concreto, relatos de viajes, desvaríos cibernéticos y uno que otro libro sobre insectos y teorías astronómicas?


Ella ya no sabía por qué no lo había hecho, o por qué no lo hacía, sólo sintió el filo del tiempo, la orilla de sus pensamientos, el ocaso amenazante antes de saltar a ser nueva de nuevo, sentía el aire moverse a su alrededor, la música oriental y las sombras de deseos obscenos como el de bailar en el auditorio impregnado de hashish, azahares, ropa suave y escasa; o el de perderse en el mundo para hallar fotografías, tantas como fuera necesario para traducir su ojo; quizá también el deseo de enloquecer entre la maravilla de la ciencia, y el surrealista y garraspeante obsesión del científico; o de un viaje ácido entre sinapsis moradas, arañas, maleza, fango, fibras podridas, ríos nilo...


Y ahora ella está ahí sin saber qué hacer con el equilibrio, con la punta el pié sobre el peldaño, el aire fresco y la cima desde la que se haya viendo cómo pasean los gatos.