miércoles, mayo 31, 2006

Algunas reflexiones sobre cómo el Pensar representa torpeza.


Ejemplo 1:

Una mañana de tantas, después de haber dormido entre 5 y 6 horas, no más !!! porque eso implicaría:

1.- No aprovechar la noche como se debe
2.- Llegar tarde al trabajo por el exceso de tráfico y de dificultad para salir de la cama.


Bueno, les decía, una mañana de tantas, después de haber dormido entre 5 y 6 horas, en el devaneo entre el sueño y la vigilia, tengo que... PENSAR!!!

Sin embargo, lo hago porque me es difícil organizar los movimientos; entonces tengo que planear la ducha, establecer una metodología para lavar el cabello, el cuerpo, o ¿será mejor al revés?… o cuál será el mejor método para salir de la cama. Levantar las cobijas o sólo escaparme de ellas, sentarme en la cama o girarme a la derecha para caer al suelo, o ¿todo junto?.

Haaaaaaaaa!!! Si tan sólo no estuviese tan tan dormida, no tendría que pensarle tanto entonces podría hacer las cosas como siempre o como casi siempre…

¿Ejemplo o paradoja? Lo cierto es que durante toda la vida nos hemos visto en la “necesidad” de pensar y al hacerlo jugamos con el devenir de nuestra torpeza primaria, secundaria, preparatoria, universidad… etc., bueno hasta donde ésta se extienda…



Por cierto, agradecemos a Claudia Masferrer por su colaboración para acceder a esta magnífica foto (reforma.com)

lunes, mayo 22, 2006


















Recomendación...

http://enriqueescalona.blogspot.com/