miércoles, noviembre 28, 2007

Nani nani,
Nani kere el ijo,
el ijo de la madre
de chiko se aga grande.

Ah, durmete mi alma,
durmete mi vista,
ke tu padre viene,
kon mucha alegría.

Ah, avrimesh, mi dama,
avrimesh la puerta,
ke vengo cansado
de arar las huertas.

(anónimo sefardí)
...porque no sé gritar
POSTDATA (AL 17 DE DICIEMBRE 07)
A los cristianos (del otro día):

No me digan que estamos todos felices porque se ha ido , porque van a pasar lista y encontrarán su nombre, no me digan que es preciso alegrarnos de la partida humana, porque eso es absurdo, es ridículo, porque el hecho es que ya no están con nosotros, ya no verán a nuestros hijos, ni a nuestro primer carro, ni nos verán cuando nos pintemos el cabello de rojo, ni cuando lleguemos contentos a platicar cómo ha estado el trabajo, ni nos abrazarán cuando estemos llorando – eso sí que duele.

El hecho es - señores, que ya no están y que no nos debería interesar verlos en el cielo razo para bailar, y cantar, y comer miel del paraíso, mientras alabamos a Dios; y no, no nos interesa porque, ficción o no, esto habrá/habría de llegar; pero lo otro, lo que ya no viste, nunca será recuerdo.

Y es que, habrá que ver cómo cada vez se te acumulan y te crece más una especie de tumor de recuerdos y palabras que se alborotan exponencialmente por no poder ser dichas; eso sí que no lo soporto, y no me imagino siquiera de aquí a dos años, de aquí a diez, de aquí a quince, porque no concibo una bola de metal tan pesado como ahora la proyecto, una bola tan grande cuanto más que crece y se precipita hacia mí y me deshace.
.. y entonces te imagino, la imagino grande, de cabello lacio, negro, largo, tan largo como yo siempre lo ví; y me falta un elemento en la estructura, como si me faltara un dedo, como si un día amanecieran nueve y no diez dedos, y como si todo fuera base nueve y no base diez, y yo sintiera que las cosas no son así, que no deberían ser así; a pesar de que todo mundo jurara lo contrario. Como si yo fuera la única que sospechara el engaño del número nueve; como si sintiera que un día, antes de amanecer, las cosas no hubieran sido así, como ahora lo son.

Por eso creo, que no llorar y pararnos a cantar, es sencillamente un acto ridículo.
pati g. lara

Henry Lee

of a woman who kills a man

miércoles, noviembre 21, 2007

sucede que siempre, siempre - desde chiquitita - me ha intrigado saber en dónde termina el reflejo.

sábado, noviembre 17, 2007

Der Mittelpunkt
(vor Omphalos träumen)
El Viaje
Some Velvet Morning...
Postal Verde Musgo
Postales... del Cuarto Piso

viernes, noviembre 02, 2007

Silence from Afar
by After Forever


When the fate leaves you behind and drags me of to an unknown
destination
shall my tears shape a sea on which your boat has to reach the area
When the storm is most violent and the horizon seems to be faraway
you'll find strength to go on
and conquer the misery that wants to bring you down
When silence from afar
is close at handour harmony becomes as elusive as time

Viribus exhaustus sentio meum finemmeam amicam viduam relinquens





Un día abres los ojos y descubres que nunca terminan por debanarse los recuerdos, y que están siempre ahí enterrados, esperando, multiplicándose en cada espejo; que están siempre listos para salir a bailar.
Sandra y Armando se conocieron el día aquel que llovió tanto. Ella traía una sombrilla de colores que al desplegarse llamó la atención de él; y era tanta el agua y tan gris su duelo, que a Sandra no le quedó de otra sino de compadecer al hombre de los ojos tristes que para entonces ya inventaba justificaciones para mirar los talones húmedos de la chica. Segundos después, todavía entre la tanta agua, comenzaron a secretearse historias complicadas, complicadas como espejos de hotel, y como las tantas madrugadas - cuando entre música y vino tinto - comenzaban a morderse los labios hasta el punto de ebullición; o como cuando por resultado del ocio, comenzaban a comerse y a meterse los dedos hasta convertirse en un charco de saliva y sangre que no terminaba de evaporarse sino hasta que aclarara el sueño.
EL SALTO

El salto
Después de ti...
Premier