viernes, septiembre 28, 2007

Juriquilla, Qro.
... Mar

viernes, septiembre 21, 2007

No tendría más de trece años cuando me interesé por la construcción de puentes, sobre todo por uno que fuera de tu casa a la mía.

En aquel entonces a tal interés se le sumó un divertimento, el de ‘soñar extraño’, pues después de una tarde entera dedicada a idear mi obra - con maderos, palos, sábanas extendidas, alambres - la cabeza me quedaba embotada, tanto que no me quedaba de otra sino soñar con puentes movedizos y escaleras flotantes.

Una tarde, mientras veía cómo flotaban las nubes entre mi mal logrado puente de madera y tu ventana, apareció Roberto. Él me dijo que no tenía porque preocuparme por construir el puente, que le parecía una idea bastante absurda, y que además mi empresa era una copia barata de los intentos que múltiples artistas habían referido en libros gordos, páginas, en planos, en la construcción de artefactos con procedencia científica...
...y Roberto se sentó conmigo, quería convencerme para que me alejara de esas cosas, por eso me enseñó sus brazos, sus dientes puntiagudos, sus tijeras - unas que por cierto eran sus favoritas - luego nos reímos mucho. La verdad es que para entonces yo estaba encantada con sus hombros - y eso que de vez en cuando me acordaba de tu ventana. Luego tomé la flor, una bien iluminada de sol.

Apunté con ella a los ojos de Roberto, yo quería ver qué tenía ahí adentro pero no podía ver nada más que unos puntitos negros y otros amarillos, me espanté un poco, y me acordé otra vez de la ventana. Te vi ahí reflejado, en esos ojos, estabas asomado entre los puntos de color, para entonces ya le había solicitado un beso a Roberto uno de esos en los que saltas a la calle y no hallas ni de dónde agarrarte.

domingo, septiembre 16, 2007

Leticia
A Leticia no le quedó otra más que recordar los dedos que van y vienen hasta convertirse en jugos...
Monkey ...
why do you look at me in that way,
why do you follow me Monkey,
sometimes worry,
sometimes hurt,
probably angry...

– Why did you get angry...!
– Because first I throw you there away?
– Sorry it was because I was afraid of you,

cause I had noticed your eyes on my mind,
your lovely cradle song on my ear,
your far unsilent words upon my face..
that hurted me.

But no more Monkey, I want you already here,
ever when you could disable me.
- Monkey, if you could speak ...?
- I don’t know... maybe I wouldn’t care about it.
i'm paranoid

Azul con Amarillo

aMArrIllo
2-3 Izklli
(no para en Lechería)