veinte
diez
Qué puedo decir... que al final de cuentas aquí estoy; después de pensar en desaparecer este espacio, es que... ver cada post es una cara de la misma esencia, son las caras de Tiamat, las aristas de un cubo, son lo que quise ser, lo que soy, lo que voy siendo... el Topos Uranos contra el río del agua. El cielo eterno contra la tierra que se oxigena con sus anélidos, y sus vísceras.
diez
Qué puedo decir... que al final de cuentas aquí estoy; después de pensar en desaparecer este espacio, es que... ver cada post es una cara de la misma esencia, son las caras de Tiamat, las aristas de un cubo, son lo que quise ser, lo que soy, lo que voy siendo... el Topos Uranos contra el río del agua. El cielo eterno contra la tierra que se oxigena con sus anélidos, y sus vísceras.
Pero aquí sigue, después del examen de la escuela, del día en que nos asaltaron - con navaja y muy cerca de mi casa - después de navidad con la familia de Michoacán - la mía - después del perfume morado, después de la garganta y la gripa, del concierto de Épica, de Cuernavaca, del año viejo, de la casa roja que ahora tengo, después de besar a Alejandro, después del día de reyes y mi regalo favorito; del frío intenso que nunca comprendí bien cómo se registraba en la piel; de mi gorra invernal que compré con Adriana, y que el sol ya no me dejó usar. Después de los grados Richter... :(
Después de abrazar a mi hermano porque regresó bien del fin de semana en que se fue de parranda, después de platicar con mi papá sobre El Monje que Perdió su Ferrari, o de medio esbozar con él aquello de las "decisiones de momentos o las de toda la vida"...
en fin, que después de todo,
aquí sigo.. siendo.