jueves, marzo 06, 2008

COMÚN ACUERDO

Recuerda que en la historia debe haber dos niñas frente al espejo, de cabellos negros, dedos delgados y caras inclinadas, están así porque entre juego y juego van decidiendo quién de las dos se iría a quedar con él. Luego pasará el tiempo, y mientras se terminan de desenredar los hilos negros llegarán a un común acuerdo.

Y sucede que luego, después de unos veintisiete años, Álvaro me presentará a Alicia, su mujer, Alicia…

Entonces lo recordaré todo,
lo de aquel día,
lo de nuestro espejo,
lo del común acuerdo.

Y quizá será triste pensar que no gané el juego, pero nada me evitará ver de nuevo nuestra sonrisa.