jueves, octubre 12, 2006

Me encontré un nopalito en internet, no lo estaba buscando precisamente a él pero se me atravesó, entonces que lo agarro y que lo posteo.
Me acabo de echar un vinito blanco y es que fue un vino de "festejamiento". Aquí en la oficina han ganado no sé qué premio a la Calidad. Así que el alcohol corrió, todos brindamos, las copas se vaciaron, todos sonreían y festejaban, se emocionaban pues recibirían un diploma firmado por "La Señora".
Corría la lista de nombres y nombres de los orgullosos miembros de la comunidad laboral, yo esperaba sin mayor ambición mi nombre, cuando de repente "... los de honorarios no recibirán reconocimientoo... es que es un documento oficial y... no se puede... ", dijo el jefecito Lic. Director.
Entonces bajé la copa y pensé en mi afortunada calidad de trabajadora de honorarios, sin reconocimiento, sin prestaciones, sin seguro... luego pensé, busqué los beneficios
- emhhh (ventajas de ser gente de honorarios)... que soy una trabajadora..... ¿libre...? sin contrato, sin fecha fija para recibir salario, sin seguro, sin antiguedad, sin reconocimiento... una trabajadora ¿¡ILEGAL!?
Luego me reí y comencé a discutir con los presentes cómo se debe tomar la copa de vino blanco y/o de vino tinto. ¡Vaya tema para evadir cierta incomodidad entre los presentes! es que parece que eso de los reconocimientos ya nadie se lo cree. Pero qué más daba, ahí estaba el vino, había un lindo reconocimiento para colgar en la sala y tiempo libre para alejarse de una fastidiosa computadora.
Debería planear un movimiento social dedicado a la reivindicación de los derechos del trabajador de honorarios, haría bien, eso necesita el mundo, nuevas ideas para luchar. Chale! creo que me he volado un poco la cabeza con eso de mi caracter de honorarios, ¿será que no tengo derecho a decir nada, que así ya estoy bien?
Vale pa pura Mutter...!
Esto de mi llamado Existencialismo laboral nunca termina...