Deforme, disforme, irresuelta, no se ve bien de negro ni de blanco; aun peor indecisa, sin fuerza, sin cara, sin nada.
Nada, porque esperanza es la Nada.
Sin gracia, sin fundamento, sin nada de recuerdos chispeantes, de amor que ataca, que ahorca, que regaña; nada de no poder dormir, de sueño atravesado peleando con el mal de ojo, sin el muerto que se te sube y que se te baja sin justificación, sin sombra, sin miedo.
Y también es el pecado y la negación del pecado infierno, o sea, nada.
- Espero que exista la Nada.
Que acabará toda la ley, toda leyenda; luego todos los animales y todas las magias, todos los paraísos y todos los infiernos; sí sería mejor así, nada.