miércoles, julio 15, 2009

IPhone- Notitas (Primera Parte)

14 julio

- Deja de pintarte los labios y dime ¿por qué estás tan triste?; enumerarás luego todas las cosas que has dejado de hacer, todas las flores marchitas, y cada una de las lágrimas que has querido tragarte...

Me burlaré entonces deliciosamente, de tu apatía y de tu aparente comicidad.

13 julio

Estoy sentada en la nota de un árbol, desde aquí veo tu rostro y tu barriga. No sé cuántas noches te he extrañado o cuántas mañanas sin que te des cuenta te he bebido.

8 julio

Eres un dulce de chocolate, bombón, mantequilla y un cenicero;
eres una mirada suave como de leche, leche sabor canela.

Eres lo que no comprendí, eres tú y mi seda piel que siente poco a poco cómo te extraña, o cómo te miente cuando te dice - no.

Eres un abrazo de nostalgia o luego siniestro,
A la salida o por la noche.

Eres mi sorpresa linda,
la toga de mi incertidumbre, un lindo sombrero para salir a bailar de noche,
eres estas letras,
eres desayuno por la mañana.
Eres.

27 junio

Ya me duele el corazón de tanto inventarle alas al viento.

21 junio

Luego me haces sufrir mariposa; sobre todo cuando arrojas manzanas al fuego.

21 junio

50 primeras veces; 50 veces que te veo, que te desvelo, que te pierdo.

Por qué me juega tantas trampas el deseo; por qué no permanece y ya;
como sol, mañana, desayuno en la cama, baño, caminata nocturna;
o como algas marinas flotando en mi sala.

19 junio

Qué no ves mi descaro, o mi cabeza, o mi pecho,
mi tornasol y luego mi estruendoso celo:
Tiamat, Etereo,
Mariposa.

16 Junio

Y aquí yo de nuevo…
gastando silbidos al viento,
despertando otra vez al espacio,
tentando al demiurgo de los sueños locos, de agua, de sal, de viento;
golpeándome ante mi siempre sabido caer,
ante mi continuo trepidar de alas,
más trepidante y sufriente aquí,
que a mi terciopelo,
y etcétera voz.


11 Junio

Amolita

10 junio

Qué tanto me debe preocupar la muerte
cuando en realidad ya hace tanto que no muero
cuando no soy más que la colisión múltiple,
la manifestación cuasi instantánea del ancestral rito creador;
la forma ahora enérgica
animada
del velo
de la erupción volcánica
a veces sin nombre, y mejor sin él...
pues quién soy yo para nombrarle
crearle;
cuando sé soy así
tan de origen múltiple
como trágico;
sombra de demiurgo cómico,
ensordecedor
sedante,
como el día en que las plantas brillan;
veo las piernas
piernas manos
y la maravilla de lo incomprensible
a veces nublado, o soleado;
para decirte que lo que tienes ahora jamás vuelve;
pues en realidad siempre ha estado aquí
siempre en una y mil formas,
o en una,
como como la de aquel que ya no está.