- Iba caminando sobre Av. Reforma cuando veo a un señor con guaraches, bolsa de estambre, chamarrita, todo viejito y sonriente (como el señor que fotografiaste, como “El Sonrisitas”).
Entonces observé que en su morral viejo traía varios fólders beige bien limpios y acomodados. Y que se acerca a mi, sonriendo y me enseña un papel -Disculpe señorita, es aquí la dirección…
Entonces observé que en su morral viejo traía varios fólders beige bien limpios y acomodados. Y que se acerca a mi, sonriendo y me enseña un papel -Disculpe señorita, es aquí la dirección…
En el papel blanco, sin arruga alguna, decía - Av Reforma no. 116. Casi me muero de alegría, quién sabe desde dónde vendría el hombre, llega a México buscando una dirección y me toca justamente a mí decir - sí, aquí es, mientras señalo el edificio de un costado.
Rafaella, iba caminando con ella, casi se muere de la compasión y puedo decir que incluso sus ojos se quebraron al decir - !Ay pobre gente que viene de tan lejos para conseguir algo en la ciudad! Sin embargo yo me sentí feliz, lo había logrado y había sido testigo de cómo alcanzaba su meta, aunque fuera tan sólo una parte de ésta…
Entró a ese edificio de gobierno, la dirección que venía buscando, y un par de policías se acercaron a él para ver qué quería, luego se acercó un tipo con un radio, que uso para decir que todo bajo control, después, el señor de la sonrisa que esta mañana me impactó, mostró el papel con la dirección escrita, lo hizo a manera de –Aquí está mi pase de abordar...
Rafaella, iba caminando con ella, casi se muere de la compasión y puedo decir que incluso sus ojos se quebraron al decir - !Ay pobre gente que viene de tan lejos para conseguir algo en la ciudad! Sin embargo yo me sentí feliz, lo había logrado y había sido testigo de cómo alcanzaba su meta, aunque fuera tan sólo una parte de ésta…
Entró a ese edificio de gobierno, la dirección que venía buscando, y un par de policías se acercaron a él para ver qué quería, luego se acercó un tipo con un radio, que uso para decir que todo bajo control, después, el señor de la sonrisa que esta mañana me impactó, mostró el papel con la dirección escrita, lo hizo a manera de –Aquí está mi pase de abordar...
Para entonces, tanto los guaraches como el morral de estambre le sentaban muy bien, los portaba con verdadera maestría.
- Luego sí los dejan pasar, comentó alguien mientras yo recibía una hoja con información sobre Dante Delgado, “Represor de Campesinos”; mientras todavía se alcanzaba a escuchar la multitud semidesnuda diciendo - ¡Reeeespuesta….! ¡Reeeespuesta…!
- Luego sí los dejan pasar, comentó alguien mientras yo recibía una hoja con información sobre Dante Delgado, “Represor de Campesinos”; mientras todavía se alcanzaba a escuchar la multitud semidesnuda diciendo - ¡Reeeespuesta….! ¡Reeeespuesta…!